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Lo Que Puedes Controlar

Hay ciertos factores de salud que disparan la atero que tú puedes controlar.

Principales factores de riesgo

La ateroesclerosis, o acumulación de placa en las arterias, es una enfermedad progresiva, lo que significa que tiende a empeorar con la edad. En muchos de nosotros, la placa se ha ido acumulando desde la segunda década de nuestras vidas. No obstante, hay ciertos factores de riesgo que pueden acelerar la evolución de la ateroesclerosis para ti y tus seres queridos.

En un estudio con 161 hispanos, entre el 70% y el 75% sabía que los factores de riesgo como el colesterol alto, la presión arterial alta y la diabetes pueden conducir a la ateroesclerosis. Otro estudio de investigación demostró que las mujeres hispanas entienden que la enfermedad cardíaca es la causa más importante de muerte.Sin embargo, pocas mujeres hispanas podrían identificar correctamente los niveles saludables de su presión arterial, colesterol LDL (malo), colesterol HDL (bueno) o azúcar en sangre.

De todas formas, las noticias no son tan malas. La mayor parte de las mujeres, incluidas las hispanas, se someten a exámenes físicos con regularidad, controlan su presión arterial todos los años y se han realizado un examen del colesterol en los últimos 5 años. Los estudios también han demostrado que cuando se tratan el colesterol alto y la hipertensión, no hay diferencias por etnia para un tratamiento exitoso.

La buena noticia es que algunos de estos factores de riesgo (como la diabetes, fumar, la alta presión arterial y el colesterol alto) pueden controlarse. Revisa la lista que aparece abajo para verificar si uno de estos factores de riesgo te pone a ti o a un ser querido en alto riesgo de enfermedad cardíaca y derrame cerebral, dos frecuentes consecuencias de la ateroesclerosis. Si tú o un ser querido tiene uno o más de estos factores de riesgo, pregúntale a tu doctor qué puedes o puede hacer tu ser querido hacer para reducir el riesgo.

Lo que puedes controlar

Colesterol

Debido a que por lo general no sientes los efectos del colesterol alto, es posible que tú o uno de tus seres queridos tengan el colesterol alto sin siquiera saberlo. Investigaciones de 2004 muestran que un alto porcentaje de hombres mexicoamericanos de entre 20 y 74 tenía un nivel de colesterol total más alto que los hombres y mujeres blancos y afroamericanos. Si tienes demasiado colesterol LDL (malo) circulando por tu torrente sanguíneo, esto puede conducir a una acumulación de placa en las arterias. Una dieta sana y un estilo de vida activo pueden contribuir a mantener el colesterol a raya, pero algunas personas pueden necesitar medicinas para reducir el colesterol. Ésa es la razón por la cual es importante que hables con tu doctor acerca de la forma en que tú y tus seres queridos pueden controlar los niveles de colesterol.

Infórmate mejor acerca de la relación con el colesterol >>

Presión arterial

Si tu presión arterial es mayor que 120/80 mm Hg (milímetros de mercurio) y los cambios en tu estilo de vida no han ayudado a bajar tu presión, es posible que necesites medicinas para reducir la presión arterial. La presión arterial alta es peligrosa porque produce un aumento de la presión en las paredes de las arterias y puede dañarlas, lo que puede contribuir a la evolución de la atero. El control de la presión arterial alta es particularmente importante si tú o un ser querido tiene otro factor de riesgo, como diabetes o enfermedad renal.

Diabetes

La diabetes es una enfermedad en la cual el cuerpo no convierte el azúcar, los almidones y otros alimentos en energía apropiadamente. Puede provocar daño a la capa interna de las arterias, lo que fomenta la evolución de la ateroesclerosis. Y entre los estadounidenses de origen hispano, la diabetes fue la quinta causa más importante de muerte en 2004, por lo que es aun más importante que converses con tu doctor.

Obesidad

Si tú o algún miembro de tu familia tiene sobrepeso o sufre de obesidad, la ateroesclerosis es algo que debe preocuparlos. Esto se debe a que la obesidad, así como los antecedentes familiares de enfermedad cardíaca a edad temprana, la diabetes, la presión arterial alta y el fumar cigarrillos es uno de los principales factores de riesgo de la atero. Es bueno que vigile también a los hombres de su familia, pues, comparados con otros grupos, los hombres hispanos o latinos son más proclives a tener sobrepeso o ser obesos que los blancos o negros no hispanos.

Fumar

Fumar tabaco puede dañar las células que bordean las arterias y aumentar la presión arterial, dos condiciones que pueden contribuir a la evolución de la ateroesclerosis. Incluso el humo de segunda mano puede afectar a las células que revisten las arterias. Es importante que si tú o uno de tus seres queridos fuma, intente dejarlo. Pídele a tu doctor que te indique un programa que ayude a dejar de fumar.

Lo que no puedes controlar

Edad y antecedentes familiares

Debido a que la ateroesclerosis avanza con el tiempo, la edad se considera un factor de riesgo. En palabras llanas, mientras más viejo te pones o se pone tu ser querido, más posibilidades hay de que se acumule placa en las arterias.

Los antecedentes familiares se definen como un factor de riesgo para las personas que tienen antecedentes familiares de enfermedad cardíaca a edad temprana (padre o hermano a los que se les diagnosticó enfermedad cardíaca antes de los 55 años o madre o hermana antes de los 65 años).

Aunque la edad y los antecedentes familiares son dos factores que no puedes controlar, sí puedes asegurarte de esforzarte más para manejar los factores de riesgo que sí puedes controlar. Si te comprometes a empezar a controlar tus factores de riesgo y prestar atención a los factores de riesgo de tus seres queridos, puedes lograr que todos los días valgan la pena.

Colabora con tu doctor

Si tú o alguno de tus seres queridos tiene uno o varios de los factores de riesgo antes mencionados, el primer paso que debes dar es conversar con tu doctor. Tu doctor podrá ayudarte a identificar tus riesgos o los de tu ser querido, y juntos podrán planificar los pasos que hay que dar para empezar a cuidar tus arterias o las de tu ser querido.

Mientras, averigua qué puedes hacer para ayudar a reducir los riesgos de cardiopatía coronaria, derrame cerebral y otras afecciones relacionadas con la ateroesclerosis.